El proyecto para el Nuevo Aeropuerto Internacional de la  Ciudad de México apostará en grande por la energía limpia, ya que se contempla la construcción de edificios con certificación verdes que contarán con sistemas de tratamiento de agua y sistemas fotovoltaicos, que les ayudará a generar su propia energía, además de reducir considerablemente las emisiones de carbono que generará el aeropuerto.