Han pasado ya 30 años desde el accidente nuclear que sacudió a Chernóbil, Ucrania. A la fecha este accidente sigue causando estragos al medio ambiente por su extrema radiación. Esta tragedia, junto con lo sucedido recientemente en Fukushima, Japón, es considerada como uno de los desastres medioambientales más grandes de la historia del planeta.

Actualmente se construye un sarcófago para el reactor 4 de Chernóbil, proyecto que costará 1.5 millones de euros y que nos protegerá durante los próximos 100 años de la radiación que aún emite el reactor. Independientemente de esto, dos empresas chinas están buscando instalar en esta inhabitada tierra, una planta de energía solar.